La familia del argentino estaba convencida de enviar a Messi con su exagente a Madrid
Horacio Gaggioli, el exagente del argentino, fue el culpable de que el niño Leo Messi llegara al Barcelona. Tres lustros después, este agente experto en detectar promesas trajo al Bernabéu a Marco Asensio. Una forma de intentar compensar aquella trastada histórica del año 2000, cuando una servilleta, cinco minutos y la fe de Carlos Rexach salvaron in extremis el aterrizaje en la Ciudad Condal de la maravilla argentina. Si el representante azulgrana se hubiera levantado de aquella mesa, Gaggioli habría llamado al Madrid. Realmente era lo que quería, porque manejaba una interesante oferta laboral para trasladarse desde Barcelona a una agencia en la capital. La familia Messi unos días antes se lo había dicho claro: «Horacio, iremos contigo a Madrid. Queremos que estés cerca de Leo».
Al final estos planes no sucedieron y Gaggioli se quedo en Barcelona, y por pura práctica, llevo al joven Messi a un entrenamiento en el FC Barcelona, pese a creer que no llegaría nada en el fútbol: "Al verlo en el aeropuerto pensé que no llegaría a nada, pero fue verlo en los entrenamiento y supe que se convertiría en una estrella...".

Comentarios
Publicar un comentario